lunes, 26 de noviembre de 2007

Ser mujer....


Tengo una botellita de agua siempre recargada en el velador. La verdad es que, a esta hora, debo tomarme tres pastillas: una cápsula de aloe vera, una vitamina de Pharmaton y la anti-guaguas. También debo sacarme el "maquillaje", que no es más que rimel negro. Limpieza facial con dos cremas que me acabo de comprar. Una para la tonicidad facial, "Anew" de Avon, y otra similar para el contorno de los ojos, porque estoy cada vez más arrugada y no quiero ser vieja fea.

Hace poco me saqué la pintura de mis uñas, porque estaba descascarada, y me puse una nueva. Brillito no más. También me corté un poco las uñas, porque cuando me crecen, empiezo a mordérmelas. Pero no me las como, sólo las muerdo. Y antes de acostarme veo que todo esté en orden. En mí orden, claro.

Y veo la ropa para mañana, porque me carga gastar tiempo en ver qué cosas usar. La verdad es que si fuera por mí, iría siempre con buzo, o tal vez con faldas largas. Me gustaría tener muchas. La decisión de la polera es más simple. Son todas negras.

Lavé mi chalequito preferido porque olía a desodorante, así que también debo pensar en el chaleco para mañana. Y debo pensar en los pies. Porque odio andar con chalas, pero para el verano son lo mejor. La lata es que tengo tres pares de chalitas y ninguna me acomoda. El otro día salí con las chalas nuevas y me hice mierda los pies. Son hermosas, pero incómodas. Y después salí de nuevo, pero con otras, y también lo mismo. Ahora tengo tres heridas en los pies. Tres chalas y tres heridas. Por eso prefiero las zapatillas. Y aunque no se ven tan bien con falda, no me importa.

De todas maneras mis amigas piensan que me visto mal. Y ellas son estilosas y yo no. Y me estoy dando cuenta de que estoy escribiendo como mina tonta. Bien superficial la cosa. Y todo empezó con una conversación en Messenger con “mi profe preferido” sobre las cremas y las arrugas. Claro, el no sabía que las mujeres tenemos que ponernos cremas desde los 20 aprox, para no ser arrugadas cuando ancianas. Y como mi piel es blanca y de mala calidad, debo hacerlo cuanto antes. Ya estoy pasadita en la edad.

Porque si mis papás me hubiesen explicado estas cosas de belleza, sería más linda. Si me hubiesen dicho que hacer ejercicio es bueno, sería flaquita y durita. Y no lo soy. Pero también tengo crema para eso. Crema reafirmante. No sé si servirá, pero la uso igual. Soy mujer po. Se supone que nos gusta todo esto del cuidado personal. Total, a veces es entretenido jugar a ser vanidosa.

jueves, 22 de noviembre de 2007

¿Y qué esperaban?


El tan comentado fin de la prensa tradicional ha generado tanto revuelo en la opinión de los colegas periodistas, que da la impresión de que nunca se lo hubiesen esperado.

Algo así como si, de un día para otro, te dijeran que tienes un hijo, sin haber vivido todo el proceso que esto conlleva.

El fin de la prensa convencional y la muerte de viejos códigos de periodismo a nivel mundial no es un tema nuevo, ni mucho menos sorprendente.

Al parecer, el mundo del periodismo tradicional no ha hecho el ejercicio de mirar hacia atrás para recordar los caminos –y la forma de caminar- que ha tenido la prensa estos últimos años.

Y si vamos más hacia atrás, entonces deberíamos partir con la base del quehacer periodístico en sus inicios. Su esencia.

El periodismo nació como una forma de comunicar lo que la ciudadanía no sabía. En el fondo, el trabajo del periodista tenía la nobleza de dar a conocer por y para las personas, las situaciones que se sucedían en momentos determinados y que debían ser comunicadas.

Sin embargo con el paso del tiempo –y como todo en esta vida- la hermosa iniciativa de este periodismo puro y desinteresado cayó rápidamente en la dinámica del mercado.

Claro, ahora se trataba de un negocio, y como tal, debía generar ganancias.

El periodismo comenzó a ser parte de un mundo acelerado de consumismo y rentabilidad, en donde los medios no tenían –hasta hoy continúa siendo así- la autonomía que le debe corresponder a esta profesión, sino que muy por el contrario, debía generar ganancias, pensar de una manera determinada y, por ende, comunicar lo que debe ser comunicado, y de la manera que debe ser comunicado, según los dueños del medio en cuestión.

La libertad de prensa se fue a las pailas y con esto, el periodismo se distorsionó.

Los grandes conglomerados y sus marcadas ideologías se comieron a los pequeños medios que aún intentaban ejercer el periodismo como tal.

Sin hablar de fechas ni de procesos político-económicos de cada país, es posible distinguir el cambio sostenido de la prensa tradicional en todo el orbe.

Y, como todo en este mundo parece estar ligado por una pequeña línea que une las tendencias mundiales, el cambio de siglo y la llegada de la “era digital” nos afectó a todos sin excepción.

Es que nadie que tenga la capacidad de entender que el periodismo es un negocio, puede sorprenderse de que hoy, como todo en el mundo del mercado, se vea afectado por la globalización y las nuevas tendencias digitales.

El periodismo tradicional es un producto, y como tal, ha debido enfrentar la llegada de una poderosa corriente capaz de cambiar el rumbo y las formas de relación humanas.

Internet y su insoportable conectividad han hecho temblar el ejercicio periodístico. El nuevo “periodismo ciudadano” y la explosiva masificación de medios no-tradicionales en la web han hecho titubear hasta al más asiduo defensor de las letras y el papel.

Muchos señalan que debemos ser capaces de insertarnos en esta nueva dinámica que no parece tener piedad. Muchos creen que el periodismo escrito debe mantenerse vivo en cuanto a su capacidad humanizadora se trata. Otros muchos creen que la debacle es cosa de tiempo. Y de poco tiempo.

Las nuevas tendencias han arrasado con el mundo del periodismo tradicional, que nunca pareció prever que algo así podía suceder. Error.

Si la profesión de periodista hubiese estado bien enfocada, bien encausada y más aún, transparentada, tal vez el golpe no habría sido tan fuerte. Dolería menos.

Si en las escuelas de periodismo nos hubiesen enseñado desde un inicio que el periodismo en sí es un ejercicio que cualquiera lo puede hacer, no estaríamos muertos de miedo ante los nuevos “reporteros ciudadanos”.

Es más, si se nos enseñara desde un inicio a entender que el periodismo es periodismo como tal sólo cuando existe un trabajo de calidad, novedoso, atractivo, bien escrito y por sobre todo LIBRE Y VERDADERO, nuestra autoestima hoy no estaría por el suelo.

El miedo de la prensa tradicional a terminar siendo un vago recuerdo en la mente de nuestros padres y abuelitos, parece fundarse en la nula capacidad de entender que los caminos que la prensa ha elegido durante sus años de vida nos han llevado inevitablemente a esto. A ser un producto que ya no sirve.

El mercado arrasó con los ideales y las utopías de la información clara y precisa, y trajo consigo el mundo de la comunicación de masas, de grandes flujos de información, de millones de dólares en ganancias, de millones de personas sobre-informadas.

Y si algún valiente del antiguo periodismo se atreve a poner en duda la efectividad de la web, o la poca veracidad de la información que existe en la red, la triste verdad es que todo eso, poco importa.

Leer algo falso es cosa de todos los días. Es como un nuevo periodismo de ficción que anda suelto en los gigantes pasillos del mundo digital, que parece no incomodar a nadie sino que, muy por el contrario, los nuevos periodistas digitales se encargan de alabar.

“En la red, uno lee lo que quiere, y cree en lo que quiere creer”. Así te responden ellos.

Lo que pasa es que hoy hay de todo, para todos. El desafío está en seguir creyendo que es posible comunicar certera y verazmente, aunque sea en un mundo digital plagado de mentirosillos.

El punto está en seguir sintiéndonos útiles, seguir creyéndonos necesarios en este nuevo mundo que no quisimos ver, y que hoy se nos abre ante nosotros como un gigante que nos quiere aplastar. Y ante eso, sólo hay dos opciones: unirse, o escapar.


domingo, 4 de noviembre de 2007

Vichuquén



Cuando llegamos, cansados después de un largo día de viaje, nunca imaginamos que la fuerza del lugar era tan potente.


De noche, y sin poder admirar bien lo que estaba en sombras a nuestro alrededor, sólo la fuerza del aire puro susurrando cantos verdes al oído nos señaló lo que bajo un nuevo día veríamos al despertar.


Fuimos recibidos con sonrisas de tierra, con palabras limpias de quienes comparten la simpleza de un momento en aquel lugar.


La noche pasó entre bailes y brindis por la vida y la suerte, celebrando el regalo mutuo de estar ahí, contigo, entre nosotros, con todos.


Al momento de acostarse las sábanas pueden hablar por mí. Son testigos de que no existe nada más poderoso que el amor infinito de dos almas gemelas disfrutando un placer compartido, la alegría de conocer/nos, la emoción de estar juntos, en ese preciso instante, en ese mágico lugar.


El sol nos regaló un nuevo día y el canto del gallo, insistiendo desde un lugar absoluto, nos indicó que debíamos abrir los ojos para ver lo que a siempre está oculto por el smog citadino.


Los caminos de tierra empolvaban nuestro andar y sin embargo volábamos entre casas construidas al azar, entre sonrisas desinteresadas, entre el zumbido de una abeja, el susurro de un estero…


Nos regalaron experiencias que sin ningún tapujo se nos fueron confiadas. Hablamos de lo que el ser humano busca pero no encuentra. Hablamos también de aquel encuentro que sí es posible lograr. Entre tallarines con crema y sonrisas sinceras nos dejamos llevar por el azul de ese cielo. Disfrutamos de lo que pasaba ahí, en ese momento, sin pensar en el porqué de las cosas, sin conocer el mañana, sin interesarnos en lo que vendrá.


La noche calló sobre nosotros y miles de sus ojos brillantes iluminaron nuestro andar. El día acababa, pero para nosotros, un nuevo comienzo parecía despertar.


Tú y la noche me abrazaron en un sueño eterno, del que sigo sin despertar.


Ya abiertos a un nuevo día, el vaivén de aquellas aguas nos llamó a contemplar la vida desde las tablas tibias de su muelle. El calor nos abrazó, las nubes fueron testigos de nuestro amor fugaz y eterno. Sin minutos, sin lugar. Un ahora.


Diez kilómetros y un almuerzo amigo. Dos horas después seguíamos en lo mismo y sin embargo todo continuaba siendo nuevo. Y estábamos juntos, regalándonos nuestro estrepitoso silencio, el aquí.


La noche volvió a regalarnos más vida. Una brisa helada acompañó nuestro andar, buscando el calor de la verdad de cada uno de nosotros, de ellos. Y fue el calor de las brasas ardiendo el que nos unió en un espacio, conteniendo todas las palabras de agradecimiento que un alma en paz puede ofrecer. Y eso hicimos.


Nos fuimos al día siguiente dando las gracias a ese dios que no existe, por el instante en que nos encontramos juntos, en ese lugar, en ese momento. En esos días que no son horas sumadas, sino que sonrisas acumuladas en el corazón.


miércoles, 24 de octubre de 2007

V de venganza?


Hoy voy a escribir sólo para desviar la atención.
Mi anterior post causó más revolución de la que yo esperaba... ¿será que parezco niña buena?
Como sea.

El otro día dieron una peli que se llamaba "Fatwa". Yo no la vi porque me quedé dormida, pero alcancé a cachar lo que significaba esa palabra. O concepto. Fatwa es algo así como una lucha en contra de los gringos por parte de los musulmanes, o de la mayoría de los países que se han visto pisoteados por Bush.

Fatwa. Contra el enemigo.

(me he quedado mucho rato mirando el pc...no es fácil decir tantas cosas..ordenar la mente)

El enemigo.
Aca en Chile el "enemigo" entró gracias a Pinochet. Y llegó para quedarse.
Claro, USA nos regaló el modelo capitalista anti-comunista. Cualquier idealismo de comunidad, de comunión -y con eso intento abarcar múltiples conceptos de igualdad, de protección y cohesión social, de solidaridad y respeto- fueron remplazados por el individualismo, el derecho a la propiedad privada, la búsqueda de bienestar económico a como sea lugar y tantas otras características del sistema imperante. Sistema que continúa hasta hoy.

Y si alguien me viene a decir que hace más de 17 años que vivimos en democracia, con gobiernos de izquierda, no está refutando nada de lo que yo sostengo.

Claro, el gobierno de Aylwin....la transición cagona, con miedos y con negociaciones que nos dejaron mal parados, sólo porque aún se le tenía respeto a Pinochet y las fuerzas armadas...

Después Frei, Lagos y ahora Bechelet.

Puros gobiernos de la Concertación, un conglomerado de partidos políticos -DC, PS, PPD, PRSD- que en sus declaraciones de principio ventilan sus supuestas intenciones de libertad, respeto, igualdad, fraternidad, democracia!!!

¿Que se volverán a abrir las grandes alamedas? Para qué? para que pase una enorme delegación de políticos empaquetados con sus guardaespaldas y sus sirvientes, mientras se cierran las calles y se paraliza la ciudad sólo porque ELLOS tienen que pasar?

¿Para eso volvimos a abrir las grandes alamedas?

Déjenlas cerradas mejor, que para eso tenemos suficiente con la basura política que se ve a diario en al tele, que se escucha en las radios y se lee en los diarios.

La política me facina pero me da asco a la vez. Los ideales sociales que tanto enorgullecen a los partidos de la Concertación (léan las declaraciones de principio de los partidos..es una burla!) son una gran mentira. Una maravillosa mentira. Y aún no he leído los de la Alianza, ¿para qué sufrir tanto?!

A mi no me deja de sorprender la tristeza, la decepción de la gente en la calle. No me deja de emocionar la capacidad de quienes -cada vez menos personas- siguen esperando, y a veces confiando...
Aún no logro dejar de enojarme con las colas en los paraderos y los bancos, con los cabros chicos vendiendo dulces en vez de ir al colegio, con las barras bravas dejando la cagada en las calles, con el podrido sistema de educación en Chile, con la falta de camillas en hospitales, con la deficiencia en el sistema de pensiones, con la diferencia abismal entre ricos y pobres...

El periodista que se para frente a la camara para hacer un "stand up" y explicar que 10 niños resultaron muertos en un hogar del SENAME. El periodista que le pregunta a la directora regional del SENAME en Puerto Montt, una vieja mal teñida que apenas sabe hablar, sobre el por qué del asunto. La vieja que se nota que no cacha nada, alegando contra el sistema general, explicando que no pudieron hacer nada al respecto.

La periodista "pelolise" que a media noche entrevista a algún político de terno y camisa. La entrevistadora que intenta criticar su gestión, que le enrrostra las falencias del sistema. El político pelado que es especialista en evasivas. Que está adiestrado contra periodistas puntudas. El viejo poderoso que sabe conjugar palabras lindas y dejar a la población contenta. A esa parte de la población que se mantiene en la ignorancia gracias a ese mismo político con ponchera. La pobladora que le da el voto porque "habla bonito".



¿No hay nadie que se la juegue por cambiar las cosas?
¿Qué estamos esperando?

V de venganza? Revolución del pueblo?
Revolución de un pueblo inculto, que no va a encontrar mejores maneras de protestar que tirando piedras, rompiendo semáforos y quemando Transantiagos?

Esas interrogantes están abiertas todo el tiempo en mi cabeza, y siento que la cosa no da para más. Vuelvo a pensar en una salida y veo que no hay nadie que dé el primer paso.
Lavín lo habrá dado?

Decida usted...yo no sé pa donde vamos.


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miércoles, 10 de octubre de 2007

Let´s make love!

¿Se han dado cuenta de lo bueno que es el sexo?

Sí, cara de raja me atrevo a decirlo a toda voz.
Y si lo hago, es porque siento que toda la vida se reduce a eso.
Partiendo por la parte biológica del asunto. El tema del piriguín que llega al óvulo y paf! sorpresa!y todo el tema de la formación y gestación.

Y claro, después nacemos y Freud nos explica que, efectivamente, todo está ligado al sexo, que los niños tienen etapas fálicas, orales, en fin, que siempre estamos ligados a ese gustito por lo sexual, por el cuerpo...
Y si no están de acuerdo con Freud pues bueno, entonces sigamos con la escala evolutiva, tanto en los animales como en el ser humano -animal pensante- que se desarrolla en torno a los sentidos, y que en el caso del hombre, si no fuera por la estructura social, estaría guiada por los instintos más básicos: comer, excretar, dormir y en letras mayúsculas EL SEXO.

El tema de la reproducción y de perpetuar la especie es una cosa. Importante, sí, ok.
Pero pa qué estamos con cosas. El sexo es extremadamente rico!Es PLACER.

El que va en la micro o el metro con la cara llena de risa es porque " a él le tocó en la noche".
Claro! Es que la cosa es pa andar contento!

El sexo como placer es tan tabú, tan estúpidamente censurado, mal hablado y mal interpretado que pierde su sentido y la exquisitez inherente.
Porque el basureo del sexo en tv, en películas porno de bajo presupuesto, en escenas mal hechas o bajadas al nivel de "el polvito rápido" es pan de cada día.
El tema del sexo siempre es tratado en tv como "el mal sexo de los chilenos" o "la esposa/esposo infiel porque su pareja no le da buen sexo".
¿Porqué nadie ha hecho un buen relato de lo placentero y motivante que puede ser el sexo bien hecho? Tal vez haya alguna película, pero yo no la he visto.

A lo que voy con esto, es que el tema del sexo tiene una infinidad de sub-divisiones que son exquisitas de analizar, y que cuando "el trabajo está bien hecho" es porque existe un montón de factores influyentes.
No es sólo dar y recibir orgasmos como transacción de bienes y servicios.

Y si la cosa no tiene base, no está sustentada- ya sea en un amor profundo, maduro y sincero, o en un pseudo contrato entre personas que se atraen sólo de manera física, de una manera irresistible- la cosa no tiene por dónde funcionar bien.

He conocido muchas parejas -la mayoría en verdad- que no saben ni hacen el intento por comunicarse bien.
Hay quienes tienen sexo onda, como animalitos, por necesidad biológica y punto.
Hay otros que son looocos, onda disfraces y weas, pero que a la larga es puro teatro...

No entiendo cómo hay personas que no tienen buen sexo y siguen juntas.
Por plata? como en las teleseries? Demás que sí po, si hay de todo en este mundo.
Pero cuando salen reportajes sobre las viviendas en bloke, de esas en donde se escucha todo lo que pasa en la casa de arriba y de abajo, y aparecen mujeres ya acostumbradas a no tener sexo porque no hay espacio, yo no puedo entender que pasen cosas así.

La señora que no sabe lo que es un orgasmo. ¿¿¿???!!!!!!
El viejo que la engaña porque la vieja es gorda y fea, y no le dan ganas de tener buen sexo con ella. La mina que se fue a comprar consoladores porque no está satisfecha.

Yo no entiendo cómo vive esa gente.
Y no es que tenga sexo cinco veces al día, los 365 días del año! jajaja ojala!
Pero para mí el tema es la base de toda relación. Y la base sustenta toda la construcción.
Si edificas sobre arena, ten por seguro que la cosa no va a durar mucho.

Y también hay quienes se mantienen juntos sólo por eso. A veces el buen sexo juega en contra. Se acaba el amor pero el sexo sigue a toda raja. Y la decisión beneficia al buen sexo. Obvio!

Si el amor en el fondo no existe y es sólo un cliché. El amor como símbolo, no como realidad.
En cambio el sexo ES acción.

Se hace, y se debe disfrutar. Se disfruta y se debe volver a hacer.

O no?

domingo, 7 de octubre de 2007

SOCIALACTIVA:LA GENERACION DE LA IGUALDAD

¿Quiénes somos?

Somos de izquierda y vivimos en el siglo XXI. Buscamos avanzar en las causas de libertad, igualdad y solidaridad, que definen a la izquierda, en un contexto cambiante y dinámico de sociedad y globalización.

Abrazamos las utopías de la izquierda, pero también trabajamos decididamente para convertirlas en realidades concretas, que mejoren la calidad de vida de las personas, provean más y mejores oportunidades para todos, amplíen y profundicen la libertad y la democracia y promuevan la tolerancia y la diversidad.

Buscamos abrir continua y cotidianamente las grandes alamedas por donde pasen la mujer y el hombre libres, para construir juntos una sociedad mejor.

Somos esencialmente abiertos y tolerantes. Entre nosotros hay militantes socialistas, pero también de otros partidos de la Concertación, así como muchos independientes y escépticos de la política. Entre nosotros hay creyentes y laicos, marxistas y liberales, católicos y anti-clericales. También hay espacio para escuchar a quienes disienten de nuestras ideas. Nos preocupa más lo que nos une que lo que divide a otros.

Sentimos ser herederos de los gobiernos de la Concertación. Somos los hermanos menores del No, los hijos de la dictadura y los nietos de la Unidad Popular. Es cierto, lloramos con "La alegría ya viene", pero en nuestro árbol genealógico está también, entre otros, el Frente Popular, la
República Socialista y la sociedad de la igualdad de Francisco Bilbao.

Sin embargo, no nos sentimos esclavos de la historia. Somos en parte producto de ella, pero también estamos determinados a construir una historia diferente, que potencie los aciertos y corrija los errores del pasado. Y fundamentalmente, queremos construir una historia que se haga cargo de las utopías de la izquierda en el siglo XXI.

Nos emocionamos con el discurso final de Allende y honramos a las víctimas de la dictadura. Pero no vivimos en función del pasado. Estamos en la construcción de un presente con más libertad, igualdad, justicia y un futuro con alamedas amplias y diversas donde fluya la tolerancia, el respeto, los derechos individuales, la memoria, los sueños colectivos y los personales.

Nos sentimos parte de una generación distinta. Una generación que no vivió las epopeyas ni los dolores del pasado, pero que se siente plenamente capacitada y legitimada para comprender el mundo y cambiarlo. Como generación nos proyectamos al futuro pero, a la vez, buscamos generar los espacios de diálogo y comunicación con quienes nos precedieron en las
luchas de la izquierda. No pretendemos estar solos. Al contrario, creemos que con la ayuda de todos podemos cambiar nuestro mundo.

No tenemos dogmas, tenemos utopías. No defendemos herramientas, buscamos resultados que mejoren la calidad de vida de las personas, que nos ayuden a crecer y a corregir las desigualdades existentes. Estamos convencidos de la necesidad de fomentar el crecimiento económico, social y cultural del país. Creemos en el capital, pero también creemos en el
capital humano y el capital social. Reconocemos la importancia de cada uno de ellos en esta tarea de construir un país mejor para todos. Hay mucho por qué luchar y en eso estamos, armando ideas para la acción.

Somos libres, inquietos, de izquierda y queremos ser más numerosos.
Somos SocialActiva: La generación de la igualdad .

PARTICIPA!!!

martes, 2 de octubre de 2007

Dos cosas

Ayer iba en el metro. De pie. Una lata.
En los asientos, un par de señoras hablando de la vida, cagadas de la risa.
Uno no tiene la intención de ser copuchenta pero, qué más da! Si es lo único que se puede hacer mientras uno va chato en el metro.
Una señora era gordita, bien morena, pelo mal teñido rojo y muy buena pa reirse y pa hablar fuerte.
La otra señora, un poco más vieja, pelo canoso, más recatada y silenciosa.
Les faltaba el tejido no más.
Hablaban de todo y de todos. De una amiga, de la vecina de la esquina y del hijo de la otra vecina, de un sobrino y de ellas mismas. El tema: la depresión.
Comentaban que era terrible esa enfermedad, que te dejaba como paralizado. Que la vecina de la esquina a veces se quedaba todo el día sentada en el living, con los pies recogidos sobre el sillón, mirando la tele sin ver nada. Todo el día.
También hablaban del sobrino, pero su caso era peor porque tenía una depresión bipolar. "Y dicen que esa es la peor de todas!".
El cabro a veces lloraba y no paraba de llorar y nadie sabía que hacer. Trabajaba en el INP (me acuerdo de esos detalles!) pero parece que lo querían mucho en la pega porque pasaba 5 meses del año con licencia médica. Y ganaba buen sueldo, pero el tipo era consumista. Esa era su terapia. Se gastaba toda la plata en compras compulsivas. Mucha ropa. Una de las señoras decía que el cabro tenía de todo pero siempre quería más y más. Y si no compraba, lloraba todo el día.
La otra señora le contestaba con su propio testimonio. "A mi me da por llorar también, y una no para! A veces ni sabe porqué está llorando pero como que no importa si tiene sentido, la cosa es desahogarse" (en serio me acuerdo muy textual de la conversa!).
La otra señora afirmaba con la cabeza. "Lo bueno es que cuando yo más mal estoy, mi marido como que tiene un sexto sentido, una conexión especial y siempre me llama cuando estoy angustiada. Me dice qué pasa gordita, estás triste, lo siento y a veces llega con regalitos a la casa y cosas así. Menos mal que tengo su apoyo!".

Que suerte!




Hoy fui a un encuentro con Ernesto Ottone, ex asesor de Ricardo Lagos y actual secretario ejecutivo de la CEPAL. La reunión se llevó a cabo gracias a la gestión de Daniel Manoucherie y Carlos Andrade, líderes del movimiento -o grupo jóven- "SocialActiva, la generación de la igualdad", que reúne a quienes estén interesados en política, de tendencias izquierdistas y progresistas.

La reunión estuvo excelente. A pesar de que Ottone llegó casi una hora tarde -lo que me molesta profundamente- el ambiente y los temas conversados estuvieron a toda raja. Una breve repasada al gobierno de Lagos, desde el punto de vista de Ottone, un concertacionista y asesor estratégico, un tipo muy inteligente, muy aterrizado, sin aires de poder ni ganas de mentir.

Se habló de todo. De lo bueno y lo malo. De la etapa de transición a la democracia. De lo complicado que fué negociar. De que el progreso debe implementarse de manera progresiva, nunca a tontas y a locas, dando como ejemplo el Transantiago. Hablamos de lo que se viene, de la crisis de la Concertación -muy asumida por Ottone- y de la subida en las encuestas de la derecha.

Hubo espacio para las preguntas, para las tallas y las risas. Ottone era encantador y empatizó muy bien con el tipo de audiencia que estaba escuchándolo. Y el grupo, de al menos 30 personas, un 7.0. Todos en silencio, respetuosos, atentos. Todos con ganas de participar, de construir.

Estuvo perfecto para mi gusto. Cositas ricas para picar, jugo, un ambiente sumamente acogedor (Daniel tu casa es hermosa) y una oportunidad muy interesante de conocer personas que sí quieren hacer algo. Por la ciudadanía, por el país, por un "mundo mejor" o quién sabe, por sí mismos.

Pero al menos se mueven.